Iglesia, fascismo y monarquía…la tormenta perfecta que siempre se lleva por delante el progreso y los derechos adquiridos, en beneficio de las élites y el conservadurismo. […]
La avaricia de los poderosos no tiene límites. La ética brilla por su ausencia,y su compromiso social deambula de una lado a otro según sus intereses..y […]